Thursday, April 14, 2011

La humanidad se acerca al final de la era de las grandes velocidades (http://sentidocomun.com.mx)

La humanidad se acerca al final de la era de las grandes velocidades

por Daniel Michaels
Dow Jones Newswires

13 de abril -- La raza humana se está desacelerando...

Cuando el transbordador espacial de Estados Unidos culmine su último viaje, planeado para junio, la humanidad retrocederá un paso más luego de haber alcanzado su máxima velocidad. Los transbordadores espaciales son los vehículos reutilizables y tripulados más rápidos de todos los tiempos. Su velocidad máxima sólo fue excedida por los cohetes lunares que se usaban una sola vez.

El retiro de los transbordadores le sigue al paro definitivo en años recientes de otras naves tripuladas ultrarrápidas, incluyendo el supersónico Concord y al avión espía SR-71 Blackbird, que era más veloz. Al no tener nada listo para reemplazarlos, nuestra especie se habrá desacelerando --tal vez, por primera vez en la historia.

Ha sido un buen arrancón de dos siglos, dijo Neil Armstrong, quien en 1969 cubrió casi 384,000 kilómetros en menos de cuatro días para convertirse en el primer humano en pisar la luna.

En un correo electrónico dijo que en el siglo XVIII los seres humanos podían viajar a pie o a caballo a aproximadamente 9.6 kilómetros por hora. "En el XIX, con los trenes, llegamos a 96 kilómetros por hora. En el siglo XX, con los jets pudimos volar a 960 kilómetros por hora. ¿Podemos esperar 9,600 kilómetros por hora en el siglo XXI?", se preguntó.

"No parece probable", continuó Armstrong, aunque tiene esperanzas.

Los aditamentos de la gran carrera de la humanidad se exhiben en el Museo de Ciencias de Londres. Al fondo de un cavernoso salón se encuentra la primera locomotora de vapor, diseñada en 1829 por George Stephenson, un ingeniero inglés. Se llamaba "El Cohete" por su previamente inimaginable velocidad de 46.4 kilómetros por hora.

Antes de esa maravilla de madera y hierro fundido de Stephenson, el término "exprés" generalmente involucraba un pony. Los ferrocarriles, obsequio británico para el mundo, achicaron los continentes y recortaron el tiempo de viaje.

Al lado opuesto del museo y a sólo treinta segundos de donde está la locomotora se encuentra parte de un cohete que permitió a la humanidad alcanzar su mayor velocidad de la historia. El módulo de comando del Apolo 10, regalo de Estados Unidos para la Gran Bretaña, alcanzó casi 40,000 kilómetros por hora cuando regresó a Tierra ocho semanas antes del viaje de Armstrong.

"Ahora, estos artefactos ya son historia, rayan en la historia antigua", dijo Doug Millard, un curador senior del museo.

Eugene Cernan, uno de los tres astronautas en la cápsula Apolo 10 -- y el titular del récord de velocidad en la luna al conducir un arenero durante el viaje lunar del Apolo 17, dijo "40,000 kilómetros por hora está al límite de la capacidad de comprensión de las personas". En el espacio, fue "más fácil eso que subirse a la montaña rusa", añadió. "No alcanzaremos esas velocidades otra vez sino hasta que regresemos a Marte".

No todo mundo se lamenta por la desaceleración. "Pienso que la velocidad está sobrevaluada", dijo Bob van der Linden, presidente del departamento de aeronáutica de National Air and Space Museum del Smithsonian Institution de Washington, mismo que exhibe varias de las naves con las que se sentaron récords.

Dentro de la atmósfera, la física hace que una velocidad cegadora sea muy poco práctica o inasequible, dijo Van der Linden.

A una velocidad mayor a Mach 8.5 --85% de la velocidad del sonido-- la fricción, la turbulencia y el choque sónico provocan fuertes dolores de cabeza. Las personas se han convertido en exceso de equipaje. Las naves no tripuladas son súper veloces.

La primera ráfaga de aceleración de la humanidad empezó cerca del año de 1815 con los ferrocarriles, los buques de vapor y la revolución industrial. En 1905, los autos de carreras ya superaban los 160 kilómetros por hora.

A partir de 1915, los conflictos supercargaron las cosas. A finales de la Segunda Guerra Mundial, los pilotos militares alcanzaban los 960 kilómetros por hora con los jets. Durante las cuatro décadas siguientes, la Guerra Fría y la Carrera Espacial hicieron que los seres humanos lograran superar la barrera del sonido, y los pusieron en órbita y más allá.

La celeridad implicó fama para algunos. El cosmonauta Yuri Gagarin y el astronauta Alan Shepard --los primeros hombres en el espacio-- se convirtieron en celebridades. Joe Kittinger, piloto de pruebas de la Fuerza Aérea, apareció en la portada de la revista Life en 1960 por convertirse en el primer ser humano en alcanzar la velocidad del sonido sin usar un vehículo, durante una caída libre desde una altura de unos 30 kilómetros de altura.

Otros logros se quedaron en secreto. Cuando Chuck Yeager rompió la barrera del sonido en 1947, el gobierno de Estados Unidos se mantuvo en silencio.

Ese mismo año se iniciaron los trabajos en el jet más rápido, el SR-71 Blackbird. El avión espía futurista podía alcanzar por lo menos Mach 3.2, y se elevaba a una altura de 25.9 kilómetros. Podía cruzar Estados Unidos en una hora. Y nadie pudo derribar uno de estos aviones, aun cuando volara sobre territorio hostil.

"Pero la velocidad ya no parece estar en la mente de todo mundo", dijo Richard Graham, un comandante de escuadrón y piloto del Blackbird, además de ser autor de tres libros sobre el avión.

Sin embargo, para los civiles, el Concord "creó una nueva definición del tiempo", dijo David Frost, una personalidad de la televisión británica que voló en el avión unas 300 veces. Podía llegar a Nueva York el mismo día que salía de Londres pero más temprano --"una posibilidad que normalmente no tenían los seres humanos", dijo Frost en una entrevista después del desplome de un Concord en 2000.

Fue así como en 1985 Phil Collins, el popular cantante de rock, pudo actuar en el concierto de beneficencia Live Aid a las afueras de Londres, subirse al Concord y tocar ese mismo día en el concierto gemelo que se realizó a las afueras de Filadelfia.

Traducido por Luis Felipe Cedillo

Editado por Eduardo García

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Tuesday, March 15, 2011

El riesgo de un desastre nuclear crece en Japón...

El riesgo de un desastre nuclear crece en Japón a medida que los niveles de radiación aumentan
por Yuka Hayashi
Dow Jones Newswires

14 de marzo, Tokio -- La crisis nuclear de Japón aparentó salirse de control luego que funcionarios gubernamentales avisaron sobre una tercera explosión y advirtieron de posibles daños a los sistemas de enfriamiento de la planta nuclear Fukushima Daiichi, severamente golpeada por el sismo y tsunami que azotó al país asiático el viernes.

La explosión en el reactor No. 2 del complejo de Fukushima, a 240 kilómetros al norte de Tokio, generó por primera vez la posibilidad de que la estructura de contención de la unidad, que protege al reactor y evita que se fuguen materiales radioactivos, pudo haberse dañado.

La señal más representativa, dijeron ejecutivos de Tokio Electric Powder (Tepco), es que la presión descendió en la “alberca de supresión” -- la parte del reactor que convierte en vapor el agua. Mientras tanto, los niveles de radiación se elevaron fuertemente en las afueras del edificio donde se encuentra el reactor.

Tepco evacuó a algunos de los trabajadores de la unidad como medida de precaución.

El primer ministro, Naoto Kan dio una breve conferencia de prensa y dijo: "Haremos todo lo que sea necesario para prevenir que las fugas radioactivas se expandan. Exhorto, sinceramente, a todos en la nación a actuar con calma".

Kan, utilizando la ropa típica de los trabajadores de emergencia, agregó: "el riesgo de aumentos mayores en las fugas de radiación a las áreas de alrededor de la planta está aumentando".

Sin embargo, sólo cambió moderadamente las recomendaciones a las restricciones actuales para los residentes cercanos a la planta. Dijo que cualquier persona que se encuentre a unos 30 kilómetros de la planta debe permanecer en el interior de sus viviendas.

Anteriormente, el gobierno había establecido que las personas que viven a unos 20 kilómetros deberían ser evacuadas.

La explosión en el reactor No. 2 de la planta es el último capítulo en una larga batalla por evitar que los reactores de la planta se sobrecaliente luego que el terremoto y tsunami inhabilitaron los sistemas de enfriamiento y los generadores de respaldo. Las autoridades en la planta habían estado bombeando agua para enfriar los reactores. Cuando las bombas comenzaron a fallar, cambiaron para usar agua de mar en un último esfuerzo por bajar las temperaturas.

La explosión en el reactor No. 2 se da luego de explosiones recientes en los reactores No. 1 y No. 3. En el caso de los dos eventos previos, las estructuras que envuelven al reactor no sufrieron daños y los funcionarios dijeron que solo se habían fugado cantidades limitadas de material radioactivo.

Las explosiones las provocaron aparentemente la acumulación de gases que se producen cuando el combustible nuclear alcanza altas temperaturas y comienza a desintegrarse.



Fecha de publicación: 14/03/2011 en sentido Común (http:\\sentidocomun.com.mx)

Sunday, March 13, 2011

Hipocentro vs Epicentro

LA PALABRA DEL DÍA


Por Ricardo Soca


http://www.elcastellano.org/palabra.php

Lunes, 14 de marzo de 2011

epicentro

Durante los últimos días, buena parte de la prensa ha coincidido en el error de identificar el epicentro del terremoto ocurrido en Japón como el lugar donde ocurrió el choque de dos placas tectónicas, a unos diez kilómetros de profundidad. El diario argentino La Nación decía el sábado 12 en su edición digital:

"...el epicentro del movimiento telúrico, que duró dos minutos, se localizó a una profundidad de 10 kilómetros...".


El periódico se refería en realidad al hipocentro del sismo, definido en el diccionario como el "punto del interior de la corteza terrestre donde tiene origen un terremoto".

Los movimientos sísmicos ocurren por el choque o el roce de placas tectónicas de la corteza terrestre. En el lugar de la falla, que se llama hipocentro, se genera una energía que se difunde en ondas concéntricas, las cuales al llegar a la superficie ocasionan terremotos, maremotos y tsunamis. Si desde el hipocentro se traza un segmento de recta vertical en dirección opuesta al centro de la Tierra, el punto de intersección entre este segmento y la superficie del planeta se llama epicentro, un punto que por definición no puede estar debajo de la superficie.
En efecto, en el diccionario el epicentro es definido como "centro superficial del área de perturbación de un fenómeno sísmico, que cae sobre el hipocentro".

Ambas palabras se forman con la palabra centro a la que se anteponen los prefijos griegos epi- (sobre, por encima de) y hypo (por debajo), respectivamente.

Fuentes: Enciclopaedia Britannica, Wikipedia, Diccionario de la Lengua Española



Tuesday, March 8, 2011

Beber Cerveza. Beber historia, cultura y mucho más...

LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

(http://www.elcastellano.org/palabra.php )

cerveza

Documentos sumerios datados cuatro mil años antes de Cristo muestran referencias a esta bebida fermentada hecha con granos de cereales en Mesopotamia. En Babilonia, el consumo de cerveza llegó a ser tan grande que obligó al rey Hamurabí a reglamentarlo. El código de Hamurabí tendía a proteger a los bebedores contra las maniobras de los taberneros deshonestos, lo que lo convirtió en la primera ley de defensa del consumidor de la Historia. Entre los caldeos, la cerveza era ofrecida en tributo a los dioses.

Según narraciones de algunos cronistas de la Antigüedad, cuando Nabucodonosor se aburría de sus concubinas, solía matarlas ahogándolas en cerveza. Ya en el Imperio Romano, Plinio relata que los galos llamaban cervesia a la bebida y brasce, al grano usado para fabricarla. Brasce dio origen en francés a brasseur, (fabricante de cerveza) y a brasserie (cervecería).

Durante la Edad Media, los monjes fabricaban las mejores cervezas, conocidas en bajo latín como cerevisiae monacorum (cerveza de los monjes) que se elaboran hasta hoy en algunos países europeos bajo el nombre de «cervezas de abadía». La cervesia de los galos se derivaba del céltico korma y se derivó posteriormente a cervoise, nombre por el que fue conocida esta bebida durante varios siglos en francés antiguo, por lo menos desde el siglo XII. Las primeras referencias en español datan de los siglos XV, como cervesa y XVI, ya con la forma actual.

El francés bière, el italiano birra, el inglés beer y el alemán Bier provienen del latín bibere (beber).